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Hospital Chang Gung Memorial de LinkouCirugía Colorrectal

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Tratamiento

Cuidarse durante los efectos secundarios de la quimioterapia

Cuidarse durante los efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia varían según la persona y el fármaco. No los tendrá todos y la mayoría se pueden manejar. Este artículo se centra en lo que puede cuidar usted mismo y lo que obliga a contactar de inmediato con el equipo.

Lea esto primero. Contacte con su equipo o acuda a urgencias de inmediato, sin esperar a la próxima cita, si presenta cualquiera de estos signos:

  • Fiebre. Es lo más importante. Cuando las defensas están bajas tras la quimioterapia, la fiebre puede indicar una infección grave que progresa deprisa.
  • Escalofríos, tiritona o sensación repentina de encontrarse muy mal
  • Sangrado que no cesa, hematomas grandes o sangre en heces u orina
  • Diarrea o vómitos tan intensos que impidan comer o beber
  • Dificultad para respirar o dolor en el pecho
  • Llagas en la boca que impidan comer

Defensas bajas e infecciones

La quimioterapia deprime temporalmente la médula ósea. Los leucocitos suelen alcanzar su punto más bajo algún tiempo después de cada ciclo y luego se recuperan. En ese periodo la resistencia a las infecciones es menor.

Lo que ayuda en el día a día: lávese las manos con frecuencia, evite lugares cerrados y concurridos, coma los alimentos bien cocinados, evite los crudos y mantenga la boca limpia. No necesita aislarse de su familia ni llevar mascarilla todo el tiempo. Lo importante es hacer bien lo básico.

Lo repetimos: en este periodo la fiebre es una urgencia. Acuda directamente e indique que está recibiendo quimioterapia.

Anemia y cansancio

El cansancio es el problema más frecuente durante la quimioterapia y a menudo no es un cansancio que el sueño resuelva. No es falta de voluntad.

  • Dedique su energía a lo que importa; deje lo demás para después o pida ayuda.
  • Descansos cortos y frecuentes funcionan mejor que dormir mucho de una vez.
  • Por el contrario, caminar suavemente mejora el cansancio. La inactividad completa lo empeora.
  • Tome suficientes proteínas y hierro.
  • Levántese despacio. La anemia favorece los mareos y las caídas.

Plaquetas bajas

Con las plaquetas bajas aparecen con más facilidad hematomas y sangrados. En ese periodo:

  • Use un cepillo de dientes suave y evite lesionar las encías con el hilo dental.
  • Use maquinilla eléctrica en lugar de cuchilla.
  • Evite actividades en las que pueda golpearse.
  • No tome aspirina ni antiinflamatorios por su cuenta: aumentan el sangrado. Si necesita analgesia, consúltelo con su médico.
  • Evite sonarse con fuerza y hacer esfuerzos por estreñimiento.

Náuseas y vómitos

Los antieméticos son hoy mucho mejores que antes. Tome los que le haya recetado su médico según la pauta, sin esperar a estar vomitando.

Con la comida: cantidades pequeñas y frecuentes, evite los platos muy grasos, muy dulces o de olor intenso, deje enfriar un poco para que huelan menos y no se tumbe justo después de comer. Si los vómitos le impiden comer o beber, contacte con el equipo.

Dolor de boca

La boca dolorida impide comer, y eso afecta a todo lo demás, así que conviene prevenir pronto: limpie con un cepillo suave después de las comidas y antes de dormir, enjuáguese con suero fisiológico o con el colutorio que le recomiende su médico, evite los colutorios con alcohol, evite los alimentos muy calientes, picantes, ácidos o ásperos, y mantenga los labios hidratados.

Diarrea y estreñimiento

Puede aparecer cualquiera de los dos, según el fármaco. En la diarrea lo más importante es reponer líquidos; en el estreñimiento, aumentar líquidos y fibra y mantener actividad suave.

Consulte con su médico antes de usar antidiarreicos o laxantes, porque en algunas situaciones cortar la diarrea por su cuenta tiene riesgos. Véase también «Alimentación y hábito intestinal durante el tratamiento».

Cambios en manos y pies

Algunos de los fármacos habituales en el cáncer colorrectal afectan a manos y pies:

  • Síndrome mano-pie: enrojecimiento, descamación y dolor en palmas y plantas. Evite el roce y la presión, evite el agua muy caliente e hidrate con frecuencia.
  • Neuropatía periférica: hormigueo y adormecimiento de manos y pies. Con algunos fármacos el frío lo desencadena o lo empeora. En ese caso evite el contacto con el frío: bebidas con hielo, meter la mano en el frigorífico o salir sin abrigarse.

Si el adormecimiento empieza a dificultar abrocharse la ropa, sujetar objetos o caminar con seguridad, dígaselo a su médico. Influye en el ajuste de la dosis, así que no lo soporte sin más.

Caída del cabello

La mayoría de los esquemas usados en el cáncer colorrectal no producen una caída llamativa del cabello. Si ocurre, suele volver a crecer al terminar el tratamiento.

Sexualidad y fertilidad

Muchas personas quieren preguntar por esto y les cuesta sacarlo, pero es una preocupación razonable.

Puede mantener relaciones sexuales durante el tratamiento. A tener en cuenta: use anticoncepción durante el tratamiento y un tiempo después, porque los fármacos pueden dañar a un embrión; y extreme la precaución en los periodos de leucocitos o plaquetas bajos.

El tratamiento puede reducir el deseo y causar cansancio, sequedad vaginal en las mujeres y cambios en la erección en los hombres. Suele mejorar al terminar. Algunos tratamientos también pueden afectar a la fertilidad: si piensa que puede querer tener hijos en el futuro, plantéelo antes de empezar, cuando hay más opciones disponibles.

No tiene nada de raro hablar de esto con su equipo. Lo tratamos a diario.

Cada paciente es distinto y este artículo ofrece solo principios generales. Sus pruebas y su tratamiento deben seguir las indicaciones de su médico.